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  • Comunicados de Panorama Laboral 2026: Perspectiva de los Estados

    Dos décadas no han bastado para erradicar las deficiencias estructurales del sistema laboral mexicano, manteniendo a millones de personas atrapadas en la exclusión y la precariedad. El reporte Panorama Laboral: Perspectiva de los Estados, desarrollado por el Observatorio del Trabajo Digno de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza a partir de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI, ofrece una radiografía comparativa entre 2006 y 2026 sobre las condiciones de empleo en las 32 entidades federativas del país. Esta entrega representa el cuarto informe de la serie de análisis de este año, dando continuidad a las evaluaciones previamente realizadas a nivel nacional y enfocado en grupos prioritarios. Consulta los comunicados por entidad federativa Explora los resultados desagregados por estado para conocer la evolución de los indicadores locales, el impacto por género y el balance de las últimas dos décadas.

  • Cortar la raíz laboral de la pobreza

    En el marco del 17 de octubre, Día Internacional de la Erradicación de la Pobreza, analizamos la realidad del trabajo en México: aunque la pobreza se ha reducido, para la mitad de la población laboral el ingreso sigue siendo insuficiente. Conoce los datos duros, las lecciones recientes y las cinco propuestas clave para cortar la raíz laboral de la pobreza y garantizar un trabajo digno para todas las personas. Descarga aquí

  • Para hacer sostenible la reducción de la pobreza, es indispensable cortar su raíz laboral

    Comunicado 13/26 16 de octubre, 2026 La mejora del ingreso laboral reduce la pobreza y dinamiza la economía. Hay que mantener la recuperación gradual y cuidadosa del salario mínimo. Ocho de cada diez trabajos informales —25.8 millones— son economía de subsistencia, no evasión. Requieren protección social, no castigo fiscal. Las transferencias no bastan. Urgen sistema de cuidados, primer trabajo digno y multiplicar empresas comunitarias. Aprender de las lecciones y trazar nuevas perspectivas para lograr trabajo digno, salud y seguro social universal no condicionado, así como inclusión de jóvenes, mujeres y comunidades rurales, las propuestas de Acción Ciudadana En México, trabajar no garantiza salir de la pobreza. Todavía más de la mitad de las personas que trabajan carecen de ingreso suficiente o de acceso a servicios de salud y seguro social. Esa es la raíz laboral de la pobreza. El trabajo, que debería ser la puerta de salida, sigue siendo una fábrica de pobreza para millones de personas. Entre 2016 y 2024 la pobreza bajó por la mejora del ingreso laboral, pero las carencias sociales persisten. El aumento del ingreso no fue suficiente: la mitad de la población ocupada sigue sin ingreso suficiente para superar el umbral de pobreza y 6 de cada 10 personas ocupadas carecen de acceso a la salud vía el seguro social. Erradicar esa raíz es posible. La experiencia de años recientes ha mostrado que es viable y orienta sobre qué se debe reforzar y qué se debe corregir. Aún en el contexto global y nacional convulso y de incertidumbre, México puede conciliar el trabajo digno con el desarrollo económico y potenciarlos mutuamente. Mejorar el ingreso laboral e incorporar a la economía a mujeres, jóvenes y comunidades indígenas y rurales hoy excluidas, ampliaría el mercado interno. Romper el condicionamiento del acceso a la salud —para crear una cobertura universal, no segmentada ni condicionada al trabajo— aligeraría la carga fiscal sobre la creación de empleo y atacaría de raíz la principal causa de la llamada "informalidad": la falta de acceso a servicios de salud y seguro social. Con motivo del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, que se conmemora este 17 de octubre, presentamos cinco perspectivas para erradicar la raíz laboral de la pobreza: Recuperar el salario mínimo, aligerar la carga fiscal y las contribuciones de los salarios bajos y del trabajo por cuenta propia, construir un sistema de cuidados, incorporar a las personas jóvenes sin estudios universitarios a trabajos de calidad, y multiplicar las empresas comunitarias en zonas indígenas y rurales. El documento “Cortar la raíz laboral de la pobreza. Datos duros, lecciones recientes y perspectivas para erradicar la pobreza en México”, elaborado por Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, ofrece un panorama muy claro sobre los avances y limitaciones en la reducción de la pobreza y las carencias sociales. Presenta cinco lecciones relacionadas con la raíz laboral de la pobreza y ofrece cinco perspectivas para avanzar. Ver documento completo en https://www.frentealapobreza.mx/post/cortar-la-raíz-laboral-de-la-pobreza Mejora el ingreso laboral, pero aún es insuficiente El avance en la reducción de la pobreza del 42% al 30% entre 2016 y 2024 es innegable y proviene directamente del trabajo. En ese periodo el ingreso laboral per cápita creció 22% en promedio. Lo relevante es que este aumento fue más intenso en los deciles de menores ingresos: 68% en el decil I, 47% en el II, 40% en el III y 37% en el IV. Es decir, la reducción de la pobreza se explica, en buena medida, por un incremento del ingreso por trabajo que benefició proporcionalmente más a quienes menos tienen. Sin embargo, este logro es frágil e insuficiente. Aun con ese crecimiento, el ingreso laboral de la mitad de la población sigue por debajo del umbral de pobreza. En el decil V, el ingreso promedio por persona es de 3,965 pesos al mes, mientras que la canasta básica urbana —que define ese umbral— asciende a 4,565 pesos. En otras palabras: para la mitad de los mexicanos, trabajar no alcanza para salir de la pobreza. Por eso resulta tan importante continuar la recuperación cuidada, diferenciada y gradual del salario mínimo. En un contexto económico adverso —con inversión frenada, incertidumbre jurídica, violencia e inseguridad persistentes, infraestructura deteriorada y déficit público creciente—, el salario mínimo ha sido uno de los pocos instrumentos que ha dado resultados sociales y económicos. “No se vale colocar a la recuperación del salario mínmo como si fuera una de las causas del freno económico y mucho menos como si fuera la principal. No hay evidencia que respalde esa pretensión”, enfatizó Rogelio Gómez Hermosillo, presidente ejecutivo de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza. Carecer de servicios de salud y seguro social, la causa estructural Los datos duros muestran una paradoja: la pobreza bajó, pero las carencias sociales aumentaron. Detrás de esa aparente contradicción hay una causa concreta: el acceso a la salud y al seguro social —en la medición de la pobreza aparecen como carencias separadas, pero en la práctica están totalmente vinculadas-, dependen ambas de tener un empleo "formal". Quien no lo tiene, queda fuera. La magnitud de esta exclusión es contundente: 38 millones de personas ocupadas carecen de acceso directo a la salud vía el seguro social, según la medición de pobreza. El dato coincide casi exactamente con los registros de empleo. En 2024, 35.5 millones de personas ocupadas no accedían a servicios de salud por su trabajo. Actualmente son 35.9 millones (2026 trimestre I); de ellas, 33 millones están catalogadas como trabajos “informales”, lo cual pareciera que necesitan “regularizarse” y cumplir. Pero no es así. La mal llamada informalidad está formada, en su gran mayoría, por actividades económicas de subsistencia. Personas que, ante la falta de empleos de calidad, salen a ganarse la vida en trabajos por cuenta propia o en micronegocios. 80% de los 33 millones de trabajos informales —25.8 millones— corresponden a actividades económicas de subsistencia, 13.8 millones trabajan en micronegocios con menos de 10 personas, 10.9 millones trabajan por cuenta propia y 1.1 millones en agricultura campesina de subsistencia. En ese tipo de trabajos, la carencia de acceso al seguro social y a los servicios de salud es prácticamente total. Por eso, el problema de la llamada "informalidad" no es fiscal ni productiva, su verdadera naturaleza es la exclusión de la protección social. El modelo de seguro social protege al empleo formal, no a las personas que trabajan. Excluye y segmenta el acceso a la salud, al cuidado y al ingreso; y sobre todo, discrimina y viola derechos humanos —en particular el derecho a la salud— al segmentar la atención y dar un trato diferenciado a las personas. El ingreso laboral de los hogares también puede crecer con la inclusión económica y productiva de mujeres que así lo decidan, entre las 14.3 millones que hoy no pueden buscar trabajo porque realizan labores de cuidado en su hogar sin remuneración. Construir un sistema de cuidados es, por tanto, una política de desarrollo económico, de empleo y de reducción de la pobreza, no sólo una política social. Además, el ingreso laboral de los hogares también requiere incorporar productivamente a los 14.9 millones de jóvenes que hoy están sin trabajo, en trabajos precarios o en situación de pobreza, y que no cuentan con estudios universitarios. Acción Ciudadana sostiene que México no tiene un problema de diagnóstico, sino de decisiones. Sabemos que la pobreza bajó por el ingreso laboral y que las carencias sociales persisten por fallas estructurales y de política pública. También que el acceso a la salud sigue condicionado al tipo de empleo, las transferencias monetarias tienen un impacto mínimo, el sur-sureste concentra la exclusión y la primera infancia y la juventud cargan con las secuelas más graves. Así, las perspectivas planteadas apuntan hacia la misma dirección: hacer que el trabajo vuelva a ser la puerta de salida de la pobreza, no su fábrica. ---oooOooo—

  • Fichas estatales del reporte 29 del Observatorio de Trabajo Digno

    28 de julio, 2026 - En México, la precariedad laboral continúa siendo el principal obstáculo para el desarrollo social, evidenciado por el hecho de que el 62% de las personas trabajadoras carece de un ingreso suficiente y el 61% se encuentra sin seguridad social. El nuevo reporte del Observatorio de Trabajo Digno (OTD) 2026 revela las profundas violaciones al derecho humano al trabajo decente en todo el país, desglosando las carencias estructurales que perpetúan la desigualdad, desde la falta de contratos estables hasta las jornadas laborales excesivas. Para comprender la realidad específica de cada región y activar soluciones informadas, es fundamental analizar las dinámicas locales. Te invitamos a descargar la colección completa de herramientas visuales y datos a través del siguiente enlace para profundizar en el diagnóstico de tu entidad:

  • El estado del trabajo digno en México: Diagnóstico y propuestas desde el Observatorio de Trabajo Digno | Reporte 29

    Reporte 29 - Desde los estados El panorama laboral en México enfrenta un desafío estructural profundo: la mayoría de la población en edad de trabajar se encuentra privada del acceso a un empleo que garantice sus derechos fundamentales. Con un 69% de las personas a nivel nacional careciendo del derecho a un trabajo digno, las disparidades regionales expuestas en esta serie de 32 comunicados estatales del Observatorio de Trabajo Digno (OTD) revelan que la precariedad y la exclusión no son anomalías del sistema, sino fallas estructurales crónicas que exigen una transformación urgente. A través de este análisis detallado por entidad federativa, Acción Ciudadana Frente a la Pobreza desglosa la realidad estadística de un mercado laboral que limita el potencial económico del país y perpetúa las condiciones de vulnerabilidad. Las tres dimensiones de la crisis laboral Los datos del Reporte 29 del OTD permiten identificar tres ejes críticos que configuran la realidad de los estados: Exclusión sistemática y de género: La falta de oportunidades afecta de manera desproporcionada a las mujeres. A nivel nacional, el 17% de la población está excluida por realizar labores de cuidado no remuneradas en el hogar. En regiones como Chiapas, esta cifra alcanza niveles alarmantes, donde el 99% de las personas en esta condición son mujeres. Precariedad estructural: Trabajar en México no es garantía para salir de la pobreza. El 61% de la población ocupada carece de seguro social y el 62% no percibe un ingreso suficiente para adquirir al menos dos canastas básicas. Indefensión y falta de certeza jurídica: La negociación colectiva es casi inexistente; el 86% de las personas con trabajo asalariado carece de representación sindical y casi la mitad (48%) no cuenta con un contrato estable, limitando cualquier posibilidad de optimizar sus condiciones de vida. Hacia una agenda de transformación económica La evidencia recopilada en estos 32 estados no solo sirve como diagnóstico, sino como una plataforma estratégica para impulsar soluciones en el corto plazo, especialmente ante coyunturas internacionales clave como las negociaciones de los tratados comerciales con nuestros aliados estratégicos. Para revertir esta tendencia y apalancar el desarrollo social, es indispensable implementar reformas orientadas a la ampliación de servicios públicos de cuidado, la construcción de un modelo simplificado y subsidiado de afiliación al seguro social como el "RESICO-IMSS", y el compromiso decidido del sector empresarial con iniciativas de ingreso digno. Le invitamos a explorar el panorama específico de cada estado de la República en esta entrega especial para comprender la magnitud del reto y las rutas críticas hacia un mercado laboral más justo y competitivo. Descarga aquí

  • Termómetro Salarial 2026 - Estatales

    La realidad del mercado laboral formal en México presenta un contraste definitivo: el empleo registrado no es garantía de superar la pobreza ni de alcanzar el bienestar familiar. Con la actualización de los datos del IMSS al 30 de junio de 2026, Acción Ciudadana Frente a la Pobreza presenta el Termómetro Salarial 2026. Este esfuerzo compila 32 comunicados locales —uno por cada entidad federativa— para analizar con precisión quirúrgica las condiciones de ingreso en todo el territorio nacional, visibilizando las profundas brechas regionales que persisten en el país. A nivel nacional, el panorama general revela una urgente necesidad de articulación y compromiso: El panorama general: De los 22.7 millones de personas con empleo formal en México, 11.9 millones (52%) carecen de un salario digno. Salarios de sobrevivencia: 11.5 millones de personas (50%) perciben ingresos que cubren el costo de dos canastas básicas, pero no alcanzan el umbral del bienestar. Salarios de pobreza: Alrededor de 407 mil personas (2%) ganan menos del equivalente a dos canastas básicas, subsistiendo en la precariedad extrema a pesar de estar en la formalidad. Salario digno y más: Únicamente 10.9 millones de trabajadores (48%) perciben un ingreso igual o superior a los 14,400 pesos mensuales libres, monto fijado para 2026 como el mínimo necesario para que una familia de cuatro integrantes acceda a una vida digna. Este espacio agrupa los 32 termómetros salariales a nivel estatal donde se ofrece una visión completa de la geografía laboral mexicana. Los datos demuestran que mientras la frontera norte muestra avances significativos —con Baja California liderando al erradicar los salarios de pobreza y registrar un 76% de empleos con salario digno—, el centro y sur del país enfrentan realidades alarmantes, con entidades como Guerrero, Sinaloa, Durango, Oaxaca, Nayarit y Tabasco, donde más del 66% de su fuerza laboral formal carece de un ingreso suficiente. Para acelerar el avance hacia la justicia laboral e incentivar a las empresas, Acción Ciudadana Frente a la Pobreza plantea tres recomendaciones estructurales: Aumento diferenciado a los salarios mínimos: Mantener la meta de que el salario mínimo equivalga a 2.5 canastas básicas para 2030, priorizando las zonas que aún no logran este nivel. Reducción de impuestos a salarios bajos: Exentar de forma sustancial las retenciones de ISR e IMSS a quienes perciben menos de 14,400 pesos al mes, asegurando que el esfuerzo de las empresas llegue íntegro al bolsillo del trabajador. Régimen unificado de tributación: Crear un esquema simplificado y subsidiado de ISR e IMSS para micronegocios y trabajadores por cuenta propia, con el fin de combatir el 80% de la informalidad laboral. Te invitamos a explorar el comunicado de tu estado en este compendio para conocer a detalle la realidad laboral de su comunidad y sumarse a la adopción voluntaria del ingreso digno.

  • Termómetros Salariales por estado de la República

    El mito del empleo formal: trabajar en México no garantiza salir de la pobreza Tener un empleo formal suele asociarse con estabilidad y bienestar, pero los datos de los "Termómetros Estatales" revelan una realidad distinta: en la mayoría del país, la formalidad no asegura un salario digno. Mientras estados como Baja California muestran un panorama favorable con 76% de su fuerza laboral formal percibiendo un ingreso digno, en regiones como Guerrero, Sinaloa y Durango, más del 65% de los trabajadores formales carecen de él, quedando atrapados en salarios de sobrevivencia o pobreza. A continuación, analizamos las cifras que exponen la urgencia de una reforma salarial en México. Descarga aquí

  • Urgen cambios en el sistema laboral

    Comunicado 10/26 31 de agosto, 2026 Arrastra el país décadas de baja productividad, exclusión y precariedad laboral, situaciones que producen pobreza David Kaplan, coautor y especialista del BID, explicó que es urgente reformar las regulaciones del trabajo asalariado, el modelo de seguro social y la capacitación y educación técnica Juan José Sierra, presidente nacional de Coparmex; Sofía Ramírez. directora de México ¿Cómo Vamos?; y Ana María Aguilar, directora ejecutiva del Consejo Mexicano de Negocios, destacan que el libro es una guía para la reflexión y un llamado a la acción. El sistema laboral de México se ha caracterizado por décadas de productividad estancada, así como la exclusión y la precariedad de la mayoría de las personas que trabajan, situaciones que producen pobreza. Durante los últimos 30 años, al igual que varios países de América Latina y el Caribe, México ha registrado un aumento de su fuerza laboral, de la participación femenina, de la mejora salarial, pero aun así pierde vigor al registrar modestos avances. Estos y otros aspectos abordan el libro Hacer que los mercados laborales funcionen: mejorar la productividad y el bienestar de los trabajadores en América Latina y el Caribe, del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el cual fue presentado hoy en un evento organizado por Acción Ciudadana Frente a la Pobreza. En el evento, David Kaplan, coautor y especialista en la División de Mercados Laborales y Seguridad Social del BID, destacó que el estudio permite identificar, discutir los hallazgos y las recomendaciones más relevantes sobre México en relación con las regulaciones al trabajo asalariado, especialmente en relación con los costos del despido y la necesidad de un seguro de desempleo; el modelo de seguro social que representa un impuesto sobre nómina, pues los servicios de salud deben financiarse con impuestos generales; así como la importancia de fortalecer la educación técnica en el nivel medio superior como una opción para personas jóvenes y para el desarrollo del país. El estudio del BID se sustenta en tres décadas de datos estadísticos comparables, numerosos diagnósticos y años de trabajo en políticas públicas, apoyo a reformas laborales y de pensiones, hasta la asistencia en los sistemas de protección social. Destaca que los empleos son más que una fuente de ingresos, ayudan a las personas a desarrollar habilidades, gestionar riesgos y los convierte en la herramienta más importante para reducir la pobreza y la desigualdad, por tanto, el buen funcionamiento del sistema laboral constituye una medida relevante e indispensable para el desarrollo. Por tanto, se requiere un cambio de rumbo que exigirá medidas decididas y una ruptura con los marcos de políticas heredadas del siglo pasado. Kaplan destacó que la política laboral es crucial para mejorar la productividad. “La tendencia en la región es de un crecimiento muy lento en la productividad; es importante destacar que el futuro económico dependerá básicamente de la productividad”, indicó. Refirió que el escenario hace necesario una serie de reformas estructurales que se pueden alcanzar de manera gradual, ya no solamente enfocadas en el tema del salario mínimo, sino en las negociaciones colectivas, en la reducción de la informalidad y en el desarrollo de habilidades para las personas que trabajan, entre otras. Rogelio Gómez Hermosillo, presidente ejecutivo de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, comentó que el trabajo digno es la vía indispensable para reducir la pobreza y considero especialmente valiosos los hallazgos y recomendaciones del estudio para entender que ahora el seguro social protege al empleo formal y no a las personas, que genera un impuesto que encarece la creación de empleo y que convierte el derecho humano a la salud en una prestación laboral. “La reforma que revalore y actualice los bachilleratos técnicos como el Conalep y la revisión del programa Jóvenes Construyendo el Futuro para que realmente contribuya a la inserción laboral de jóvenes con barreras a la empleabilidad, son urgentes para lograr las metas del Plan México e impulsar el desarrollo inclusivo del país. Sofía Ramírez, directora de México ¿Cómo vamos?, expuso que los trabajos informales en muchos casos corresponden a personas en micro negocios, por lo que en las tareas para reducir la informalidad se deben tomar diversas medidas. “El estancamiento en la productividad está relacionado con la falta de inversión y, por la falta de confianza para invertir, falta de reglas para que las unidades económicas puedan crecer más rápido; la apertura de negocios se ha hecho más difícil, así como la falta de acceso a créditos y falta de competencia económica”, comentó. En tanto Juan José Sierra, presidente nacional de Coparmex, agregó que el sector empresarial ha sido impulsor de cambios laborales a favor del bienestar de los trabajadores, no sólo por la recuperación del salario mínimo, sino también por la iniciativa para la adopción voluntaria del ingreso digno y la creación del Consejo Social, Económico y Ambiental donde se promueve el diálogo social entre las cámaras empresariales y las organizaciones sindicales. “Coincidimos en que la productividad y el bienestar de los trabajadores debe ser y es la misma agenda, la persona debe estar al centro de las decisiones. La reducción de la informalidad lleva décadas estancada, y ahí está el verdadero pendiente para el país; el mejor programa social en México para la reducción de la pobreza debe de ser el empleo formal”, sostuvo. Por su parte, Ana María Aguilar, directora ejecutiva del Consejo Mexicano de Negocios, planteó que los retos a tomar en cuenta es lograr que un trabajador viva sin vulnerabilidad, avanzar en la productividad es lograr que un trabajador esté en paz, no solamente en temas laborales, también en salud, educación y otros ámbitos de carácter social. “Debemos estarnos preparando para lo que viene: el cambio demográfico nos va a afectar en algún momento en tema de pensiones, y también la inteligencia artificial; debemos tener ya un plan, gobierno y empresas, para captar a toda la gente que con este cambio tecnológico le va a ser difícil adquirir nuevas habilidades e insertarse en el mercado laboral”, comentó. En el evento se destacó que el estudio no pretender ser sólo una contribución analítica, sino una invitación a la acción, dirigida a los gobiernos, los interlocutores sociales y las instituciones que configuran el mundo del trabajo, porque los responsables de formular políticas públicas pueden encaminar al país hacia un mayor crecimiento de la productividad, que se traduzca en mejores condiciones laborales y una protección social más sólida. ---oooOooo--- Presentación Comunicado

  • Presentación del Termómetro salarial 2026

    Agosto 19, 2026 - El Termómetro Salarial 2026 del Observatorio de Trabajo Digno revela un panorama de claroscuros en el empleo formal registrado en el IMSS. Aunque el país celebra prácticamente el fin de los salarios de pobreza —los cuales se redujeron drásticamente desde 2023—, aún persiste un gran desafío: el 52% de la fuerza laboral formal, equivalente a 11.9 millones de personas, carece de un salario digno y percibe ingresos que no alcanzan para cubrir la "canasta digna". Descarga aquí

  • Termómetro Salarial 2026

    El panorama laboral en México ha dado un giro histórico. Según los datos más recientes del Termómetro Salarial 2026, los puestos de trabajo formal que perciben salarios de pobreza se han reducido al mínimo, pasando de 8.6 millones a solo 407 mil en los últimos tres años. Sin embargo, cantar victoria sería un error. Aunque la pobreza extrema en el empleo regulado disminuye notablemente, la mitad de las personas trabajadoras del país (52%) aún se enfrenta a una dura realidad: sus ingresos son insuficientes para alcanzar un salario digno. Con el salario de pobreza casi erradicado, el verdadero desafío actual se traslada a combatir los salarios de sobrevivencia y transformar los centros de trabajo en motores de bienestar real. A continuación, analizamos los hallazgos principales de este nuevo reporte de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza.

  • Carecen de salario digno 11.9 millones de personas

    Comunicado 09/26 Agosto 19, 2026 En México más de la mitad de las personas con empleo formal registrados ante el IMSS (52%) carecen de salario digno En tres años prácticamente se han erradicado los salarios de pobreza; hace 3 años eran 8.6 millones y ahora son sólo 407 mil, el 2% de los trabajos formales Grandes empleadoras y algunas ramas industriales con 70% o más de su personal por arriba del salario digno, mientras que en micro negocios y ramas como limpieza, seguridad y restauranteros más de 80% de su personal carece de salario digno Aumento diferenciado a los salarios mínimos, exentar impuestos a salarios bajos, régimen unificado de tributación ISR-IMSS y adopción voluntaria del ingreso digno, las recomendaciones para seguir avanzando En México la brecha entre las personas que tienen salarios de pobreza y las que tienen salarios dignos se ha recortado considerablemente, es buena noticia, pero aún falta mucho por hacer. Hace tres años las personas con trabajo formal que ganaban salarios de pobreza eran 8.6 millones, que representaban 40% de los puestos de trabajo registrados en el IMSS; ahora son solamente 407 mil, el 2%. Es un logro de las empresas y sus trabajadores. La mala noticia es que todavía, de las 22.8 millones de personas con empleo formal, 11,9 millones, que representan 52%, carecen de salario digno. Es decir el monto suficiente para cubrir una “canasta de vida digna” que les permita ir más allá de la sobrevivencia. “Es una gran noticia que los salarios de pobreza estén prácticamente desaparecidos, al menos en los trabajos formales, tomó 10 años llegar aquí. Ahora para seguir avanzando urgen avanzar mas con la adopción voluntaria y gradual del ingreso digno en las empresas, como lo propone el colectivo Vida Digna” explica Rogelio Gómez Hermosillo, presidente ejecutivo de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza. En el tercer reporte del Termómetro Salarial de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, actualizado con los datos más recientes del IMSS (junio de 2026), también se observa que las mujeres y las personas jóvenes son la mayor proporción de quienes carecen de salario digno. Para la medición del Termómetro Salarial se definen 3 niveles o estratos salariales: Salarios de pobreza. Inferior al monto equivalente al costo de dos canastas básicas del mes anterior de la medición. Salarios de sobrevivencia. Que cubre el costo de dos canastas básicas, pero es menor al monto de referencia del salario digno. Durante 2026, ese monto se ubica en 14,400 pesos al mes. Salario digno y más. Salarios iguales o mayores a 14,400 pesos al mes La carencia de salario digno representa la suma de quienes aún tienen salarios de pobreza y quienes tienen salarios de sobrevivencia. Por tamaño de Unidad Económica (UE) En las unidades económicas micro que registran trabajos formales, la gran mayoría de las personas carecen de salario digno, (88%), pero son solo 1.2 millones. En contraste, en las grandes empleadoras, con más de mil puestos de trabajo registrados por unidad económica, el 30% carece de salario digno, son 1.9 millones de personas. Esto quiere decir que 4.4 millones (70%) ya cuentan con salario digno y más. El Termómetro Salarial también incluye datos por rama de actividad económica. Las empresas de servicios personales, como limpieza y seguridad, así como la industria restaurantera tienen a la mayor parte de su personal sin salario digno (85%). Por cantidad de personas que carecen de salario digno se ubican en las ramas de “servicios profesionales y técnicos” con 1.3 millones y en la industria de la construcción con 969 mil personas. El Termómetro Salarial también presenta las ramas económicas con mayor porcentaje y mayor cantidad de personas CON salario digno y más (Ver reporte completo en https://www.frentealapobreza.mx/post/termómetro-salarial-2026 Mujeres y jóvenes, la mayor proporción Del 22.8 millones de personas con empleo formal, 9.2 millones (40%) son mujeres, pero de ellas, más de 5 millones (55%), carecen de salario digno. En el caso de las personas jóvenes entre 15 y 29 años de edad, son 6.3 millones con empleo formal (28% del total) pero de ellos 3.8 millones (59%) carecen de salario digno. Para avanzar hacia el ingreso digno El país ha demostrado que se puede avanzar en la ruta del salario digno y para acelerar este proceso, Acción Ciudadana Frente a la Pobreza plantea estas recomendaciones: 1. Aumento diferenciado a los salarios mínimos. La meta trazada por el gobierno para que el salario mínimo sea equivalente a 2.5 canastas básicas en 2030 contribuirá a la erradicación definitiva de los salarios de pobreza. Para lograr esta meta es indispensable mantener los incrementos diferenciados entre el salario mínimo general y el de la frontera. 2. Exención de impuestos a salarios bajos. Para incentivar el avance de la adopción voluntaria del salario digno por parte de más empresas, se requiere establecer la exención del ISR a quienes ganen los salarios más bajos. La recomendación sería exentar salarios hasta 14,400 pesos al mes; es decir, el monto del salario digno, para que el pago de las empresas llegue completo y sin retenciones a las y los trabajadores. 3. Régimen unificado de tributación ISR e IMSS con subsidios decrecientes para micronegocios. Para reducir la informalidad y mejorar los salarios se requiere crear un régimen subsidiado de afiliación al IMSS para personas que sobreviven trabajando por cuenta propia o en micronegocios familiares, pues representan el 80% de los trabajos informales y que sea un pago único y vinculado de ISR e IMSS. 4. Adopción voluntaria de ingreso digno por parte de las empresas. Las empresas grandes y medianas están cerca de alcanzar el salario digno para el conjunto de su personal. Esta iniciativa ya es impulsada por el colectivo Vida Digna. Hay que avanzar aún más. “Es urgente revisar las retenciones de impuestos para los bajos salarios y exentarlos. No es justo que alguien que gana menos de 15 mil pesos pague casi 10%, 1,400 pesos de ISR, mientras que si están en el régimen simplificado de confianza (RESICO) pagan el 2% si ganan 200 mil pesos” añadió Gómez Hermosillo. “Y también urge unificar el pago de ISR e IMSS para micro empresas y personas que se autoemplean, pues ahora se puede tener RFC y pagar impuestos en el RESICO y mantenerse sin seguro social. Eso es un incentivo a la informalidad” concluyó. DESCARGA AQUÍ 📄 Comunicado: 📘 Reporte completo:

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