top of page

Resultados de la búsqueda

Search this site

Se encontraron 156 resultados sin ingresar un término de búsqueda

  • Presentación del Termómetro salarial 2026

    Agosto 19, 2026 - El Termómetro Salarial 2026 del Observatorio de Trabajo Digno revela un panorama de claroscuros en el empleo formal registrado en el IMSS. Aunque el país celebra prácticamente el fin de los salarios de pobreza —los cuales se redujeron drásticamente desde 2023—, aún persiste un gran desafío: el 52% de la fuerza laboral formal, equivalente a 11.9 millones de personas, carece de un salario digno y percibe ingresos que no alcanzan para cubrir la "canasta digna". Descarga aquí

  • Carecen de salario digno 11.9 millones de personas

    Comunicado 09/26 Agosto 19, 2026 En México más de la mitad de las personas con empleo formal registrados ante el IMSS (52%) carecen de salario digno En tres años prácticamente se han erradicado los salarios de pobreza; hace 3 años eran 8.6 millones y ahora son sólo 407 mil, el 2% de los trabajos formales Grandes empleadoras y algunas ramas industriales con 70% o más de su personal por arriba del salario digno, mientras que en micro negocios y ramas como limpieza, seguridad y restauranteros más de 80% de su personal carece de salario digno Aumento diferenciado a los salarios mínimos, exentar impuestos a salarios bajos, régimen unificado de tributación ISR-IMSS y adopción voluntaria del ingreso digno, las recomendaciones para seguir avanzando En México la brecha entre las personas que tienen salarios de pobreza y las que tienen salarios dignos se ha recortado considerablemente, es buena noticia, pero aún falta mucho por hacer. Hace tres años las personas con trabajo formal que ganaban salarios de pobreza eran 8.6 millones, que representaban 40% de los puestos de trabajo registrados en el IMSS; ahora son solamente 407 mil, el 2%. Es un logro de las empresas y sus trabajadores. La mala noticia es que todavía, de las 22.8 millones de personas con empleo formal, 11,9 millones, que representan 52%, carecen de salario digno. Es decir el monto suficiente para cubrir una “canasta de vida digna” que les permita ir más allá de la sobrevivencia. “Es una gran noticia que los salarios de pobreza estén prácticamente desaparecidos, al menos en los trabajos formales, tomó 10 años llegar aquí. Ahora para seguir avanzando urgen avanzar mas con la adopción voluntaria y gradual del ingreso digno en las empresas, como lo propone el colectivo Vida Digna” explica Rogelio Gómez Hermosillo, presidente ejecutivo de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza. En el tercer reporte del Termómetro Salarial de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, actualizado con los datos más recientes del IMSS (junio de 2026), también se observa que las mujeres y las personas jóvenes son la mayor proporción de quienes carecen de salario digno. Para la medición del Termómetro Salarial se definen 3 niveles o estratos salariales: Salarios de pobreza. Inferior al monto equivalente al costo de dos canastas básicas del mes anterior de la medición. Salarios de sobrevivencia. Que cubre el costo de dos canastas básicas, pero es menor al monto de referencia del salario digno. Durante 2026, ese monto se ubica en 14,400 pesos al mes. Salario digno y más. Salarios iguales o mayores a 14,400 pesos al mes La carencia de salario digno representa la suma de quienes aún tienen salarios de pobreza y quienes tienen salarios de sobrevivencia. Por tamaño de Unidad Económica (UE) En las unidades económicas micro que registran trabajos formales, la gran mayoría de las personas carecen de salario digno, (88%), pero son solo 1.2 millones. En contraste, en las grandes empleadoras, con más de mil puestos de trabajo registrados por unidad económica, el 30% carece de salario digno, son 1.9 millones de personas. Esto quiere decir que 4.4 millones (70%) ya cuentan con salario digno y más. El Termómetro Salarial también incluye datos por rama de actividad económica. Las empresas de servicios personales, como limpieza y seguridad, así como la industria restaurantera tienen a la mayor parte de su personal sin salario digno (85%). Por cantidad de personas que carecen de salario digno se ubican en las ramas de “servicios profesionales y técnicos” con 1.3 millones y en la industria de la construcción con 969 mil personas. El Termómetro Salarial también presenta las ramas económicas con mayor porcentaje y mayor cantidad de personas CON salario digno y más (Ver reporte completo en https://www.frentealapobreza.mx/post/termómetro-salarial-2026 Mujeres y jóvenes, la mayor proporción Del 22.8 millones de personas con empleo formal, 9.2 millones (40%) son mujeres, pero de ellas, más de 5 millones (55%), carecen de salario digno. En el caso de las personas jóvenes entre 15 y 29 años de edad, son 6.3 millones con empleo formal (28% del total) pero de ellos 3.8 millones (59%) carecen de salario digno. Para avanzar hacia el ingreso digno El país ha demostrado que se puede avanzar en la ruta del salario digno y para acelerar este proceso, Acción Ciudadana Frente a la Pobreza plantea estas recomendaciones: 1. Aumento diferenciado a los salarios mínimos. La meta trazada por el gobierno para que el salario mínimo sea equivalente a 2.5 canastas básicas en 2030 contribuirá a la erradicación definitiva de los salarios de pobreza. Para lograr esta meta es indispensable mantener los incrementos diferenciados entre el salario mínimo general y el de la frontera. 2. Exención de impuestos a salarios bajos. Para incentivar el avance de la adopción voluntaria del salario digno por parte de más empresas, se requiere establecer la exención del ISR a quienes ganen los salarios más bajos. La recomendación sería exentar salarios hasta 14,400 pesos al mes; es decir, el monto del salario digno, para que el pago de las empresas llegue completo y sin retenciones a las y los trabajadores. 3. Régimen unificado de tributación ISR e IMSS con subsidios decrecientes para micronegocios. Para reducir la informalidad y mejorar los salarios se requiere crear un régimen subsidiado de afiliación al IMSS para personas que sobreviven trabajando por cuenta propia o en micronegocios familiares, pues representan el 80% de los trabajos informales y que sea un pago único y vinculado de ISR e IMSS. 4. Adopción voluntaria de ingreso digno por parte de las empresas. Las empresas grandes y medianas están cerca de alcanzar el salario digno para el conjunto de su personal. Esta iniciativa ya es impulsada por el colectivo Vida Digna. Hay que avanzar aún más. “Es urgente revisar las retenciones de impuestos para los bajos salarios y exentarlos. No es justo que alguien que gana menos de 15 mil pesos pague casi 10%, 1,400 pesos de ISR, mientras que si están en el régimen simplificado de confianza (RESICO) pagan el 2% si ganan 200 mil pesos” añadió Gómez Hermosillo. “Y también urge unificar el pago de ISR e IMSS para micro empresas y personas que se autoemplean, pues ahora se puede tener RFC y pagar impuestos en el RESICO y mantenerse sin seguro social. Eso es un incentivo a la informalidad” concluyó. DESCARGA AQUÍ 📄 Comunicado: 📘 Reporte completo:

  • Termómetro Salarial 2026

    El panorama laboral en México ha dado un giro histórico. Según los datos más recientes del Termómetro Salarial 2026, los puestos de trabajo formal que perciben salarios de pobreza se han reducido al mínimo, pasando de 8.6 millones a solo 407 mil en los últimos tres años. Sin embargo, cantar victoria sería un error. Aunque la pobreza extrema en el empleo regulado disminuye notablemente, la mitad de las personas trabajadoras del país (52%) aún se enfrenta a una dura realidad: sus ingresos son insuficientes para alcanzar un salario digno. Con el salario de pobreza casi erradicado, el verdadero desafío actual se traslada a combatir los salarios de sobrevivencia y transformar los centros de trabajo en motores de bienestar real. A continuación, analizamos los hallazgos principales de este nuevo reporte de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza.

  • Indicadores del Reporte 29 del Observatorio de Trabajo Digno

    El nuevo Reporte 29 del Observatorio de Trabajo Digno documenta las principales carencias del sistema laboral y propone acciones para transformarlo. Descarga aquí Consulta el reporte completo desde el enlace: https://www.frentealapobreza.mx/post/reporte-29-del-observatorio-de-trabajo-digno-los-graves-déficits-del-sistema-laboral-mexicano

  • Reporte 29 del Observatorio de Trabajo Digno: los graves déficits del sistema laboral mexicano

    México llega a una nueva etapa de revisión del T-MEC con un sistema laboral que sigue acumulando profundas carencias. El Reporte 29 del Observatorio de Trabajo Digno (OTD) presenta un diagnóstico actualizado sobre el incumplimiento del derecho al trabajo digno, a partir de nueve indicadores construidos con datos de la ENOE del INEGI. El informe revela que 57 millones de personas carecen de trabajo digno, ya sea porque están excluidas del mercado laboral o porque trabajan en condiciones de precariedad, sin seguridad social, ingresos suficientes o representación sindical. Además del diagnóstico, el reporte plantea propuestas concretas para enfrentar estos desafíos y avanzar hacia un mercado laboral más incluyente, justo y con derechos para todas las personas. Conoce los indicadores del Observatorio de Trabajo Digno Descarga aquí:

  • Los graves déficit del sistema laboral

    Comunicado 06 /26 Julio 23, 2026 * En México, actualmente 57 millones carecen de trabajo digno * 21.7 millones de personas porque están excluidas del sistema laboral * 35.9 millones, 60% de las personas que trabajan, no tienen acceso a seguridad social * De 39 millones de personas con empleo (es decir, trabajo asalariado y subordinado), 33.2 millones (86%) carece de representación sindical para la negociación colectiva México se presenta a las negociaciones del T-MEC con sus pares de Estados Unidos y Canadá con graves déficits en su sistema laboral que vulneran los derechos fundamentales del trabajo digno. Con los datos más recientes de este año, se percibe que además de la exclusión -en gran parte por realizar labores de cuidado sin remuneración a cargo de mujeres- en el caso de las personas que sí tienen trabajo, la mayoría lo hace en condiciones de precariedad. De 82.3 millones de personas en condición y edad de trabajar, al menos 57 millones carecen de trabajo digno: 21.7 millones están excluidas; y 35.9 millones que sí tienen trabajo carecen de seguro social. La mayoría de las personas que trabajan sin seguro social, 32.6 millones tienen un trabajo informal. Entre 39.3 millones de personas que tienen trabajo asalariado y subordinado, la gran mayoría (86%) carecen de organización y representación para la negociación colectiva de sus condiciones de trabajo. Estos son algunos de los indicadores del Reporte 29 del Observatorio de Trabajo Digno de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, con los cuales se confirma un desolador panorama laboral con carencias y déficits graves que permanecen sin cambio después de 30 años de mantener libre comercio en América del Norte. Es urgente, indispensable y viable, tomar medidas para garantizar el derecho al trabajo digno para la mayoría de la población. Exclusión, precariedad e indefensión Exclusión La exclusión laboral agrupa dos indicadores: (1) el desempleo completo, personas que buscan activamente empleo o no tienen impedimentos para trabajar y (2) personas no disponibles para trabajar por realizar labores de cuidado en su hogar, sin remuneración. En total, en exclusión laboral son 21.7 millones de personas. 6.4 millones en desempleo “completo”, pues incluye a personas desocupadas y también a las disponibles. Lo cual arroja una tasa ajustada de desempleo completo cercana al 10% (9.7%) y no alrededor de 2.5% como a veces se dice sin ver los datos completos. Mujeres y jóvenes tienen mayor proporción de desempleo: 13.6% las mujeres, 15% jóvenes 15-29 años de edad. En condición de exclusión también hay que contabilizar, 15.2 millones de personas excluidas por labores de cuidado, de las cuales 14.3 millones son mujeres. Del total de personas en exclusión, no disponibles por realizar labores de cuidado en su hogar, el 94% son mujeres. Precariedad En México, 6 de cada 10 personas que trabajan lo hacen sin acceso al seguro social (61%), son 35.9 millones de personas que carecen de este derecho, lo cual representa una de las expresiones más claras de la precariedad laboral y el peso de la informalidad, pues de ellas 32.6 millones tienen trabajos informales. Explica por qué en la medición de la pobreza las carencias de acceso al seguro social y de acceso a servicios de salud resultan las más altas. En materia salarial, la ENOE presenta algunas dificultades. De las 59.6 millones de personas que trabajan, solo 40 millones declaran un ingreso mayor a “0” (cero). De ellas, 19.3 millones (48%) carece de ingreso suficiente para adquirir el equivalente a dos canastas básicas. Nuevamente las mujeres y jóvenes tienen una participación desproporcionada en salarios de pobreza: 60% mujeres y 54% jóvenes, sin ingreso suficiente. En ambos casos, sólo consideran quienes declaran ingreso mayor a “0”. Indefensión Hay 39.3 millones de personas con empleo; es decir, con trabajo asalariado y subordinado, 33.2 millones (86%) carecen de representación sindical para la negociación colectiva. Las personas jóvenes con empleo están aún más desprotegidas: 93%. Además, casi la mitad, 18.6 millones de personas con empleo trabajan sin contrato estable (48%). Nuevamente, las personas jóvenes están aún más indefensas: 60%. El Observatorio de Trabajo Digno de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza también incluye datos sobre otros indicadores que incumplen con las normas del derecho humano al trabajo: subocupación, jornada excesiva y carencia de prestaciones. Claves para transformar el sistema laboral Ante el triste panorama laboral del país, hay acciones que urgen definir y emprender de cara a las negociaciones del Tratado Comercial con los países aliados. Presentamos 5 recomendaciones que pueden aplicarse en el corto plazo. Frente a la exclusión: 1. Ampliar la oferta de servicios públicos de cuidado: estancias infantiles, escuelas de horario ampliado, centros para personas con discapacidad, casas de día para personas mayores, para facilitar la inclusión económica de las mujeres, que hoy están excluidas. 2. Estrategia integrada para el primer empleo formal para jóvenes, coordinando acciones de educación, capacitación y apoyos de empleabilidad para jóvenes que hoy están en exclusión o con trabajo precario. No bastan las transferencias monetarias del programa Jóvenes Construyendo el Futuro. Frente a la informalidad: 3. Crear el “RESICO – IMSS”. Esto es, vincular el RESICO del SAT con un modelo similar para facilitar y subsidiar la afiliación al seguro social de personas que trabajan por su cuenta y en micronegocios. Es la única manera para cortar de raíz la informalidad laboral. Frente a salarios de pobreza: 4. Justicia fiscal. Actualizar tablas de retenciones para evitar retenciones de ISR e IMSS a los salarios más bajos. 5. Ingreso Digno. Promover que más empresas adopten voluntariamente la iniciativa de Ingreso Digno, como lo promueve el colectivo Vida Digna. Rogelio Gómez Hermosillo, presidente ejecutivo de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, precisó que las ventajas y potenciales resultados de estas acciones podrían permitir la ampliación del mercado interno para no depender sólo de exportaciones. “Hay que equilibrar la economía para que no dependa solo de las exportaciones. Corregir los déficits del sistema laboral amplía el mercado interno, genera prosperidad compartida y es la base real del bienestar. Nada puede sustituir al trabajo como la puerta de salida de la pobreza”, refirió. Transformar el sistema laboral para incluir el derecho al trabajo digno, es indispensable, es urgente y es viable. Aviso En los próximos días, Acción Ciudadana Frente a la Pobreza presentará los datos de los indicadores del OTD para cada una de las 32 entidades federativas del país. Descarga aquí el comunicado: Descarga aquí la presentación: Descarga aquí la ficha:

  • Panorama laboral 3: Perspectiva desde las personas jóvenes

    En un entorno laboral que evoluciona rápidamente, las personas jóvenes en México enfrentan una realidad marcada por la exclusión y la precariedad. A pesar de los cambios en las últimas dos décadas, millones de jóvenes carecen de acceso a seguridad social y se enfrentan a barreras de género que limitan su desarrollo profesional. Este análisis explora las condiciones estructurales del panorama laboral actual para entender qué transformaciones son necesarias para garantizar trayectorias dignas a las nuevas generaciones. Descarga aquí

  • Cargan personas jóvenes con trabajos informales y exclusión

    Comunicado 4/26 Abril 29 de 2026 Actualmente 9.2 millones de personas jóvenes entre 15 y 29 años tienen trabajos informales (60%); en 20 años no ha cambiado: eran 9 millones en 2005 De 7.3 millones de las personas jóvenes excluidas del sistema laboral, 3.8 millones son por dedicarse a labores de cuidado sin remuneración; y de ellas, 3.5 millones son mujeres Urge la “Alianza Jóvenes con Trabajo Digno” políticas públicas efectivas, así como la colaboración de empleadores y organizaciones de la sociedad civil En México, la población de personas jóvenes entre 15 y 29 años de edad ha crecido en las últimas dos décadas. Sin embargo, las posibilidades de un trabajo digno para las personas jóvenes permanecen prácticamente estancadas: los trabajos informales y la exclusión siguen siendo la mayor barrera estructural que marca a este sector en los primeros años de su vida laboral. En 20 años no hay cambios sustanciales, al contrario ha aumentado en 200 mil la cantidad de personas jóvenes con trabajos informales y 400 mil de las que carecen de acceso a la seguridad social; las y los excluidos del sistema laboral presenta una mínima disminución de 400 mil personas, situación que afecta en su inmensa mayoría a las mujeres, esencialmente por estar dedicadas a labores de cuidado sin remuneración. No basta con que haya más personas jóvenes ocupadas si la mayoría se inserta en condiciones laborales precarias. El objetivo debe ser generar trabajo digno, no únicamente empleo. Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, en colaboración con la Alianza Jóvenes con Trabajo Digno, elaboraron el tercer reporte de la serie Panorama Laboral, esta vez enfocado en la situación de las personas jóvenes, con una mirada a los datos nacionales más recientes (2025) en contraste con diversos periodos: el inmediato, hace 1 año (2024), el corto plazo, hace 5 y 10 años (2020 y 2015) y el mediano plazo hace 20 años (2005), con base en datos de la ENOE del INEGI. Este ejercicio revela una preocupación latente: en 20 años los cambios han sido mínimos e insuficientes, lo cual muestra que el problema no es coyuntural, sino estructural, y que las mejoras no son proporcionales al tiempo transcurrido. El peso de la exclusión Desde el 2005 y hasta el 2025, la población de personas entre 15 y 29 años de edad ha aumentado en 3.5 millones; hace 20 años eran 27.2 millones y ahora son 30.7 millones. En la misma medida lo es la Población Potencialmente Productiva, que pasó de 21.6 millones a 22.7. De este universo, quienes cuentan con un empleo creció de 13.9 millones a 15.4 millones; es decir, casi al ritmo en que aumentó la población juvenil también ocurrió entre quienes lograron colocarse en el sistema laboral. A primera vista, parece un avance positivo; sin embargo, la cantidad de personas jóvenes excluidas aún es significativa y el avance en dos décadas es prácticamente marginal. Hace 20 años en esta condición se encontraban 7.7 millones de personas jóvenes; ahora son 7.3 millones; son una tercera parte de la Población Potencialmente Productiva de jóvenes. De las personas jóvenes excluidas, 3.8 millones lo están por dedicarse a labores de cuidado sin remuneración, situación que afecta en su inmensa mayoría a las mujeres jóvenes: 3.5 millones de ellas contra apenas 300 mil hombres. En este sentido, la creación del sistema de cuidados no puede tratarse como un tema secundario, es una condición estructural que afecta la inclusión y la autonomía económica de las personas jóvenes, sobre todo de las mujeres. (Ver tablas al final) Informalidad: trabajo sin garantías ni derechos Pese a que cada vez más personas jóvenes se incorporan al sistema laboral, la precariedad ha sido el sello de las condiciones en que consiguen un trabajo. En la actualidad, de los 15.4 millones de personas jóvenes que tienen un trabajo, 9.2 millones tienen empleos informales, son 200 mil más de los 9 millones que había en el 2005, con un total de 13.9 millones de ocupados. Además, también la mayoría carecen de acceso a la seguridad social. Hoy son 9.4 millones, contra 9 millones que había hace 20 años. A estas condiciones hay que sumar que actualmente, 4.2 millones de las personas jóvenes ocupadas (27%) reportan cero ingresos. Esta cifra se ha casi duplicado en los últimos 20 años, pues en 2005 eran 2.5 millones (18%). Este fenómeno puede explicarse por la precarización laboral y por problemas de captación de datos en la encuesta. También hay un subconjunto de 1.5 millones que trabajan sin remuneración salarial, ya sea porque laboran en negocios familiares, en trabajos por comisiones, por propinas o “becas.” (Ver tablas al final) Urgen acciones efectivas Las trayectorias laborales de las personas jóvenes en México siguen condicionadas por barreras estructurales que impiden su inclusión, con cambios marginales. La mirada de largo plazo evidencia que los avances han sido mínimos e insuficientes. En dos décadas el acceso al trabajo sigue sin garantizar autonomía, protección social o condiciones de vida digna para las personas jóvenes. El problema principal no radica únicamente en cuántas personas jóvenes logran insertarse en el sistema laboral, sino en las condiciones bajo las cuales lo hacen: sin seguridad social, en subocupación predominante, con jornadas excesivas y ocupadas sin ingreso, evidencian que una parte significativa del empleo juvenil se desarrolla en condiciones incompatibles con una vida digna. La Alianza Jóvenes con Trabajo Digno sostiene que las desigualdades inician antes de la inserción laboral. El abandono escolar sin concluir la educación media superior (bachillerato) sigue siendo la principal ruptura crítica en las trayectorias de formación de las personas jóvenes, afecta de manera desproporcionada a quienes provienen de niveles socioeconómicos más bajos, y es precursora de las brechas en el acceso a oportunidades de trabajo digno. El análisis del Panorama Laboral documenta una realidad preocupante y plantea exigencias para la política pública, el sector empleador y los actores de la sociedad civil que intervienen en la formación e inserción laboral de las personas jóvenes. Si en dos décadas los cambios siguen siendo tan limitados, el reto no es solo que más jóvenes accedan a un empleo, sino transformar de fondo la calidad de las oportunidades que hoy tienen a su alcance. Lo que está en juego no es menor: se trata del sector que marcará el futuro del trabajo en el país en los próximos años. Esto subraya la urgencia de impulsar políticas integrales que no solo amplíen el acceso al empleo, sino que mejoren su calidad, garanticen derechos y abran paso a trayectorias laborales más dignas. ---oooOooo---

  • Jóvenes en México: El reto de superar la precariedad laboral

    En México, el desafío para la juventud no es solo encontrar empleo, sino enfrentar un sistema que ha normalizado condiciones laborales excluyentes y precarias. Según el reporte más reciente del Observatorio de Trabajo Digno, el panorama laboral actual para las personas de 15 a 29 años revela barreras estructurales críticas: Exclusión persistente: Actualmente, 7.3 millones de jóvenes se encuentran excluidos del mercado laboral. Brechas de género: La falta de un sistema de cuidados afecta desproporcionadamente a las mujeres, quienes representan 9 de cada 10 jóvenes fuera del mercado por labores domésticas. Trabajo sin derechos: De quienes sí trabajan, el 61% carece de seguridad social y el 60% labora en la informalidad, condiciones que apenas han variado en las últimas dos décadas. Más que "empleabilidad", el verdadero reto es garantizar condiciones que permitan a los jóvenes construir trayectorias de trabajo digno y movilidad social. Descarga aquí

  • Pesa sobre mujeres 20 años de exclusión laboral

    Comunicado 3/26 Marzo 6 de 2026 * Actualmente 19 millones de mujeres están excluidas del sistema laboral. * En 2005 eran 17,2 millones (53%), ahora hay 1.8 millones más fuera del trabajo; la mayoría, por labores de cuidados no remuneradas * Por cada hombre en exclusión laboral hay 4 mujeres * Presenta Acción Ciudadana el Panorama Laboral 2: Perspectiva Desde las Mujeres, en el marco del #8M Día Internacional de la Mujer El sistema laboral de México muestra una profunda injusticia económica hacia las mujeres: la mayoría están excluidas de las posibilidades de trabajar y gran parte de ellas por estar dedicadas a labores de cuidado en su hogar. Esta realidad no es reciente; de hecho, sobre las mujeres pesan al menos dos décadas de exclusión, con estructuras laborales que les imponen un rol cultural de género y además violentan su derecho humano al trabajo. En la actualidad las mujeres sin trabajo —desempleadas o dedicadas a labores de cuidado no remuneradas— suman 19 millones; representan 44% de las Población Potencialmente Productiva (PPP) de mujeres.  Hace 20 años, la exclusión afectaba a 17.2 millones, 53% de la PPP de mujeres. Aunque el porcentaje bajó un poco, la cantidad de mujeres excluidas aumentó 1.8 millones. En total, hay 23.8 millones de personas excluidas, de ellas, el 80% son mujeres. Por cada hombre en exclusión hay 4 mujeres. En el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, Acción Ciudadana Frente a la Pobreza presenta el segundo reporte del Panorama Laboral: Perspectiva desde las Mujeres,  una mirada a los datos nacionales más recientes (2025) en contraste con diversos periodos: el inmediato (hace 1 año, 2024), a corto plazo (hace 5 y 10 años, 2020 y 2015) y mediano plazo (hace 20 años, 2005), con base en datos de la ENOE del INEGI. https://www.frentealapobreza.mx/post/panorama-2 Este ejercicio revela una realidad de injusticia económica: en 20 años, la exclusión laboral de las mujeres prácticamente no se ha movido. Siguen siendo mayoría. Labores de cuidado, imposición que excluye Las mujeres que forman parte de la Población Potencialmente Productiva (PPP) —mayores de 15 años que trabajan, o en condiciones y necesidad de trabajar— ascienden a 43.2 millones. Representan el 79% de la población de mujeres de 15 años o más y el 52% de la PPP total (83.3 millones).  Del universo actual, las que no tienen trabajo, ya sea por estar desempleadas o dedicadas a labores de cuidado no remuneradas, suman 19 millones; 44% de las mujeres en la PPP de mujeres. En 2005 la exclusión afectaba a 17.2 millones, (53% de las mujeres en la PPP). En dos décadas el porcentaje bajó un poco, pero en cantidad de personas aumentó en 1.8 millones. Para dimensionar, es preciso acotar que del total de 23.8 millones de personas excluidas en el país, 8 de cada 10 son mujeres (80%) y solo 2 son hombres. Hay 4 veces más mujeres excluidas: por cada hombre en exclusión, hay 4 mujeres en esa situación. La principal razón de exclusión de las mujeres es la falta de servicios  públicos de cuidado  suficientes, accesibles, asequibles y de calidad, que abran la opción de cuidar a niñas y niños menores (“centros infantiles”) o en edad escolar (escuelas “de horario ampliado”) y a otras personas que requieren cuidado.  México no tiene un problema de "falta de cultura del esfuerzo" . Tiene un problema de falta de oportunidades y de organización institucional del cuidado. (Ver tablas al final) Otras condiciones laborales adversas La situación de las mujeres ocupadas también es desalentadora. El hecho de que tengan trabajo remunerado no es sinónimo de que cuenten con derechos laborales ni mucho menos un trabajo digno.   De las 24.3 millones de mujeres ocupadas, la mayoría trabaja en condiciones precarias, en trabajos sin seguro social “informales”. Y esa situación prácticamente no ha cambiado en 20 años. Actualmente 14.4 millones de mujeres carecen de afiliación al seguro social y acceso a instituciones de salud por vía laboral; son 60% de las mujeres ocupadas. Hace 20 años eran 67%, 9.7 millones. En dos décadas, la reducción en porcentaje fue mínima, pero en cantidad, ahora son 4.7 millones más. Y con respecto a la informalidad laboral, hoy en día 13.6 millones tienen trabajos informales, representan 56% de las mujeres ocupadas. En 2005 eran 9.2 millones, que representaban el 60% de las ocupadas. Es decir, en dos décadas baja un poco el porcentaje; sin embargo, ahora son 4.4 millones de mujeres más en trabajos sin derechos laborales, sin protección social, es decir, en trabajos informales. (Ver tablas al final) Inclusión y sistema de cuidados como rutas El sistema laboral mexicano no es incluyente. La brecha de exclusión se reduce a un ritmo inercial de apenas 0.45 puntos porcentuales por año. A este paso, erradicar la exclusión femenina y alcanzar la paridad laboral tomaría alrededor de medio siglo. La inclusión de las mujeres puede significar una inyección de productividad y talento a la economía. El valor estimado del trabajo doméstico no remunerado representa hasta 24 puntos del PIB, según el INEGI. En la práctica, la inclusión de las mujeres puede representar 2 a 3 puntos de crecimiento anual que hoy hacen tanta falta. En este sentido, la creación de un sistema nacional de cuidados es una tarea con múltiples aristas y dimensiones; por una parte, se requiere un cambio cultural para redistribuir  las labores del hogar de manera más equitativa entre hombres y mujeres.  Y por otra parte, el déficit más significativo es la falta de “centros de primera infancia y educación inicial” (estancias infantiles) y de escuelas de horario ampliado. También se requieren modalidades para el cuidado de personas mayores y otras para personas con discapacidad. El “sistema” requiere invertir en modelos públicos con diversas formas de participación privada y social; modelos adecuados a grandes ciudades y pequeñas, o incluso en el campo. Las diversas necesidades no pueden ser usadas como coartada para simular o posponer la indispensable necesidad de asumir la economía del cuidado como una fuente de protección social, ejercicio de derechos y de impulso a la economía, para impulsar la igualdad sustantiva entre hombres y mujeres. El trabajo digno no es un lujo o un ideal obsoleto. Es la base de cualquier economía que quiera ser próspera, estable y sostenible. Es un impulso indispensable dentro de las "10 Rutas por un México libre de pobreza". Por ello, a lo largo del año en Acción Ciudadana Frente a la Pobreza presentaremos otros análisis sobre el Panorama Laboral, por ejemplo de personas jóvenes, en este mismo ejercicio de retrospectiva a 20 años, además de reportes sobre otros aspectos del sistema laboral, como ingreso, trabajo por cuenta propia y tamaño de empresas, entre otros. La compilación de estas entregas parciales ofrecerá un diagnóstico integrado, riguroso y útil para la toma de decisiones informadas. El país puede transitar hacia un mejor modelo que valore y reconozca el empuje laboral de las mujeres, y con ello contribuir a construir un México sin pobreza y con igualdad sustantiva. ---oooOooo--- Descarga aquí

  • Panorama laboral no 2 Perspectiva desde las mujeres

    PRESENTACIÓN - El camino hacia la equidad de género en México enfrenta un obstáculo crítico en el sistema laboral. A pesar de los años, las mujeres siguen atrapadas en un ciclo de exclusión y precariedad, donde 8 de cada 10 personas excluidas del trabajo son mujeres. Este panorama no solo refleja una injusticia social, sino una pérdida masiva de talento y productividad para el país. Exploramos los datos más recientes del Observatorio de Trabajo Digno para entender por qué la inclusión laboral femenina es urgente y cómo un Sistema Nacional de Cuidados podría ser la clave para transformar esta realidad. Descarga aquí

bottom of page